La harina de castaña es una alternativa sin gluten que aporta fibra, vitaminas del grupo B y minerales como potasio y magnesio. Sus beneficios principales son mejorar la digestión, dar energía estable y favorecer la salud cardiovascular, además de tener un índice glucémico bajo que ayuda a controlar el azúcar en sangre.
En la cocina se usa para preparar panes, bizcochos y galletas con un sabor suave y dulce, también como espesante en sopas y cremas o en recetas tradicionales mediterráneas. En resumen, la harina de castaña combina nutrición, energía y versatilidad culinaria.